martes, 5 de junio de 2012

Desconocimiento, causa de mala implantación en CMMI

James Hill
La falta de conocimiento, la incorrecta interpretación y el mal uso del modelo CMMI es de las causas más frecuentes de una ineficiente mejora de procesos con base en las prácticas de referencia. Principalmente esto provoca que se adopte el modelo como una estructura rígida lista para implantarse y no se consideran como requisitos del proceso, que deben diseñarse y ajustarse a la organización.

Conocimiento

Definitivamente el aprendizaje y conocimiento del modelo se da a través de la formación y el intercambio de experiencias sobre su uso. La participación en el curso Introduction to CMMI DEV o alguno de los cursos complementarios, para las demás constelaciones, puede ayudar a crear las bases para comenzar el aprendizaje en el modelo. 

Es recomendable que esos cursos se tomen en las etapas iniciales y que permitan aclarar las dudas de lo que implica un proyecto de mejora y cómo se puede aplicar adecuadamente el modelo. Aunque, por la experiencia, los cursos donde participan asistentes que ya están viviendo el proceso de diseño o adopción de las prácticas son muy enriquecedores por el tipo de dudas que se presentan.

La creación de grupos de discusión, intercambio de experiencias, participación en congresos y diferentes tipos de presentaciones permiten obtener conocimientos directamente de especialistas e implementadores del modelo, en diferentes organizaciones e instituciones. El SEI organiza cada año, en diferentes regiones a nivel mundial, las conferencias SEPG (Software Engineering Process Group) con el fin de promover el conocimiento y uso de las herramientas y metodologías relacionadas con CMMI.

Interpretación

El modelo está estructurado en diferentes elementos que deben ser adecuadamente entendidos y aplicados. El modelo es descriptivo, no prescriptivo, en el sentido que no establece cómo se debe cumplir un proceso sino los requisitos que debe cumplir. En entradas anteriores se habla sobre las implicaciones de las metas, prácticas y demás elementos. Es importante considerar y diferenciar los elementos obligatorios, sugeridos y el material informativo que permite utilizar y aplicar correctamente el modelo.

La adecuada interpretación de cada una de las áreas de proceso, y sus relaciones, permite diseñar un conjunto efectivo  de procesos; que a la vez que cumple con los requisitos del modelo puede adecuarse a las necesidades de la organización y la operación del negocio. Contribuye a mejorar los resultados sin constituir una obstáculo o carga adicional para el desarrollo del producto.   

La existencia de una versión del modelo traducida al español, facilita la interpretación y aplicación de los conceptos que posiblemente pueden ser confusos cuando se leen en un idioma diferente, por la implicaciones gramaticales y de aplicación de los conceptos que pueden entenderse fuera de contexto cuando se revisan en un idioma que no es el que utilizamos. 

Uso adecuado

CMMI es un modelo de referencia, como tal establece un conjunto de prácticas que cada organización interpreta e implanta de acuerdo con sus necesidades. No establece procesos que puedan aplicarse como un flujo de actividades para obtener un resultado. Las áreas de proceso que lo constituyen son un conjunto de prácticas que contribuyen de manera conjunta al logro de las metas que se requieren, pero que en la implantación se mezclan en el orden y estructura de los procesos que tienen sentido para el negocio. 

Como modelo sólo refleja una parte de las necesidades de la organización. Existen elementos que intervienen en los procesos de negocio fundamentales y que están relacionados y vinculados con los procesos de desarrollo que considera CMMI. Incluso el análisis de la relación y aplicación de otras constelaciones, o metodologías y normas aplicables, es parte fundamental de esa definición. La integración adecuada y efectiva de todos los elementos garantiza la aceptación a todos los niveles y los mejores resultados operativos. 

La evaluación de las prácticas debe considerarse un medio y no el fin. El objetivo principal se debe traducir en resultados para el negocio y en muchas ocasiones, el resultado de la evaluación no se traduce en un beneficio y al contrario "choca" con la propia operación. 

El apoyo con especialistas y asesores con experiencia en el uso e interpretación del modelo pueden ayudar a recorrer el ciclo de mejora en menos tiempo, disminuir la resistencia y reducir los vacíos existentes por desconocimiento o mala interpretación. Al final el beneficio se traduce en una mejor implantación, con mayores posibilidades de reducción de los costos, incremento de la calidad y satisfacción del cliente y finalmente el crecimiento del negocio, que es un objetivo vital para la organización.