miércoles, 12 de marzo de 2014

Resistencia al cambio


La resistencia al cambio es una reacción previsible, natural y emocional en contra del proceso de ser ayudado y de tener que enfrentar problemas difíciles a diferentes niveles. 

Los sentimientos de resistencia deben ser expresados directamente antes de estar preparado para aceptar y utilizar lo que se ofrece.


Aspectos de la resistencia

En diversos momentos del proceso de mejora se presenta resistencia de algún modo. Cuando se identifica, es importante entenderla y descubrir las preocupaciones sobre control y vulnerabilidad.

  • "Deme más detalle". Las necesidades de información no son satisfechas y más bien se convierten en una forma de resistencia.
  • Detalles abrumadores. Cuando se ofrece mucho más detalle sobre los hechos del necesario, puede sospecharse de una forma de resistencia.
  • Tiempo. Muchas veces el tema del tiempo es una forma de resistencia. "No hay tiempo", "Estamos muy ocupados", "Iniciamos en el último trimestre", interrupciones constantes, son formas de resistencia.
  • Falta de sentido práctico. Cuando existen acusaciones a la solución de teórica y falta de sentido práctico, la intensidad del énfasis en el sentido práctico puede ser una señal de resistencia.
  • "No me sorprende". El deseo del cliente de no verse sorprendido es una forma de resistencia y no una reflexión sobre el trabajo.
  • Confusión. Estar confundido es una necesidad de aclarar las cosas, pero después de tres veces de aclarar el mismo punto y mantenerse confundido o sin entender, puede ser entonces el indicio de resistencia.


  • Silencio. Es la forma más difícil de resistencia. El silencio nunca significa consentimiento, aunque lo afirme. Cuando existen pocas señales de vida, puede ser una forma de resistencia.
  • Intelectualizar. Una forma de sacar la angustia de una situación es hilando teorías, es una forma de defensa cuando se pone en apuros. Cuando se presenta en un momento de tensión puede ser una forma de resistencia y es importante bajar al plano de acción.
  • Moralizar. Ocupar un pedestal es una forma de defensa contra los sentimientos negativos y verse obligado a tomar medidas incómodas. El lenguaje de superioridad puede ser seductor porque da sensación de superioridad y protección, pero constituye una forma de escabullirse para no enfrentar el conflicto.
  • Condescendencia. Es una forma difícil de detectar. Cada vez que existe una casi total ausencia de dudas y un acuerdo débil, es una forma de resistencia.
  • Metodología. Las preguntas repetidas sobre métodos o sugerencias de alternativas pueden servir para demorar la discusión de problemas y acciones.
  • Salto a la solución. Cuando aparentemente previo o durante la ejecución sorpresivamente se presenta una mejora, puede que los problemas de fondos sigan sin solución y sea una resistencia para la acción.
  • Insistir en soluciones. Cuando no se quieren trabajar los problemas a fondo e insisten en soluciones puede ser una forma de defensa y una forma seductora de oponer resistencia, al fin de cuentas se quiere resolver el problema pero tal vez lo que se "resuelve" no es el problema real.
En cualquiera de las situaciones anteriores es importante identificar la resistencia cuando se presenta, considerar la resistencia como un proceso natural y una señal de que se está actuando bien, apoyar a la persona para que exprese la resistencia de manera directa y asumir la resistencia y no considerarlo algo personal o un ataque a las capacidades y competencias de los que buscan soluciones. Esta es la forma de afrontarla.